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El Rey ya viene. Profecía de Zacarías.
El profeta Zacarías anticipó sucesos extraordinarios ¿Qué ocurrirá realmente en Jerusalén cuando Jesús regrese? El profeta describe asombrosamente estos acontecimientos finales de la Segunda Venida de Jesús en su Gloria.
Zacarías mencionó a los 4
caballos, que salen cuando se desatan los 4 sellos mencionado en el
Apocalipsis. Estos jinetes salen con misiones impresionantes de juicio a la
tierra, mientras que Zacarías ve a varios recorriendo la tierra, Juan ve solo
cuatro, blanco, negro, rojos y amarillos. Zacarías ve los rojos recorriendo
toda la tierra en señal de derramamiento de sangre en toda la tierra, los
negros y los blancos apuntan a un mismo juicio de muerte hacia el norte, y los
overos con un juicio al sur. Zacarías 6:1-8. Apocalipsis 6:1:8.
Zacarías
al igual al apocalipsis, nos advierte que el juicio a las naciones es: Porque
no buscaron a Dios. Zacarias 9:1-7
En su juicio, después de
desatarse el quinto sello, menciona al igual que el Apocalipsis las naciones
que pelearon contra Jerusalén, son dañadas con plaga. Esta plaga hace que la
carne se infecte estando las personas paradas, la lengua se deshace en su boca,
las cuencas de los ojos se le deterioran. Zacarías
14:12
De igual forma
como menciona el Apocalipsis. Se levantarán unos contra otros. Los hermanos se
levantarán su mano contra la mano de su compañero. Zacarías 14:13. Apocalipsis
6:4. Marcos 13:12
Al igual que indicó
el Apocalipsis. Se quema una tercera parte de la tierra con todos sus seres
vivos. Zacarias indicó: Que probará la tercera parte de la tierra. Y una parte
no sufrirá daño. Zacarías 13:8; Apocalipsis 8:7-12; 9:18
Los
fundirá como la plata y los probará como el oro. También indica que: Los que
invoquen su nombre serán salvados. Zacarías 13:9. Apocalipsis menciona que la
tribulación es por causa de su Nombre. Mateo 24:9
Tanto
como lo predijo Jesús, en Mateo 24, aludiendo a la importancia de la profecía
de Daniel. Y lo confirma el Apocalipsis. Zacarías ya había escrito que: Vendrán
los ejércitos de los países a Jerusalén a la rodearán. Para saquear sus
posesiones, y violar a las mujeres. Esto sucederá antes de que él regrese. Zac 14:1-2.
Zacarias anuncia
que a su regreso el Señor saldrá con sus millares de ángeles. Para pelear y
combatir con las naciones. Zacarias 14:3
El Señor afirmará
sus pies en el monte de los olivos frente a Jerusalén al oriente. Se partirá en
dos el monte de los olivos, una parte al norte, otra al sur, y otra al
occidente y el oriente. Haciendo un gran
valle. Zacarias 14: 4
Las naciones
saldrán corriendo, huyendo en ese momento. En aquel día la luz será entre
oscura y clara, al final de la tarde habrá luz. Zacarias 14:5
En ese tiempo,
Judá combate contra las naciones. Y las riquezas de las naciones serán de
Israel. Se recogerá un gran botín de las naciones. Oro, plata, ropa, en abundancia.
Zacarías 14:14
Él vendrá y habitará en
Jerusalén. Se unirán a Jehová muchas naciones.
Pero Judá siempre será su heredad. Zacarías 2:10-13
En
lo sucesivo, Jerusalén será restaurada, y será llamada. Ciudad de Verdad y
Monte de Santidad, como han indicado las profecías, así lo escribió Zacarías.
Zacarías 8:3
Las
naciones vendrán a buscar el favor de Jehová. Vendrán a Jerusalén a implorar el
favor de Jehová. Zacarías 8: 20-23
En aquel
día, sucederá también que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas
hacia el mar oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano y en
invierno. Zacarias 14:8. a. Jehová será rey sobre
toda la tierra. En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre. Zac 14:9.
Toda la tierra se volverá como llanura desde Geba hasta Rimón al sur de Jerusalén; ésta será enaltecida,
y habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta el lugar de la puerta
primera, hasta la puerta del Ángulo, y desde la torre de Hananeel hasta los
lagares del rey. Zac 14:10.
Sin embargo, no solo Zacarías reveló sucesos de juicio
para las naciones, también profetizó el Milenio, donde la justicia perdurable
tendrá lugar en un gobierno justo con el Señor Jesús como rey de las Naciones.
Que será durante mil años. Donde después de la resurrección gobernará con su
pueblo a las naciones que hayan quedado. Todos
los que sobrevivieron de las naciones que vinieron contra Jerusalén, deberán
transportarse de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a
celebrar la fiesta de los tabernáculos.
Si,
por el contrario, las familias de la tierra no quieren acudir a Jerusalén para
adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos. Acontecerá que sobre ellos no vendrá
lluvia.
También,
si las familias de Egipto no acuden a Jerusalén, sobre ellos vendrá sequía,
porque no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá a las naciones
que no subieran a celebrar la fiesta de los tabernáculos.
Esta
será la pena del pecado de Egipto, y del pecado de todas las naciones que no
acudieran a Jerusalén, para celebrar la fiesta de los tabernáculos. Apocalipsis 21:3.
En
aquel día estará grabado sobre las campanillas de los caballos y de todos los
transportes: SANTIDAD A JEHOVÁ; y todas las ollas de la casa de Jehová serán
como los tazones del altar.
Toda
olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de los ejércitos; todos los
que sacrificaron vendrán y tomarán de ellas, cocerán en ellas; no habrá en
aquel día más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos.
¿Por qué Dios tiene que hacerme un juicio?
Los juicios de Dios a esta tierra, a las naciones y a los países.| TikTok
¿Por qué Dios tiene que hacerme un juicio?
Pensemos en esto: ¡Si las
personas, familias y naciones respetan la ley de su país, acatan sus normas
para vivir en paz y tranquilos! ¿Por qué no respetan los mandamientos y ley de
Dios, de las cuales las leyes de cada país se rigen, porque se apoyaron en las
escrituras para establecerla, desde el código romano? ¿Quién legislo las leyes
de Moises que hasta ahora se conocen en el mundo, en todos los códigos civiles
de cada país?
Por tanto, las escrituras nos dicen: “De la manera que está
establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto se le
hará el juicio.” Hebreos 9: 27.
¿Pero porque Dios nos tiene que hacer Juicio? Porque las cosas
invisibles de él, su eterno poder y divinidad, se ven claramente, desde la creación
del mundo, siendo entendido esto, por las cosas hechas y lo vemos, de modo que
no tienen excusa; por todo lo creado que se ve en el mundo. Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le
dieron gracia, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido; con la
vanidad de las cosas. Romanos
1: 20-21.
Por tanto, ignorando o no:
Disfrutan cada día, del aire, la
atmosfera, el agua de las fuentes fluviales de los ríos, del mar y todo lo que
produce, del sol y de la luna, y de la lluvia para que se produzca las siembras
en la agricultura, resguardarse del frio y del calor, para que toda la
vegetación pueda producir el oxígeno, los productos naturales, el olor y color
de las flores, de las aves del cielo y de todo el ecosistema en su buen funcionamiento,
para sostener todo el equilibrio del ambiente, y todo el sistema de traslación
y rotación sujetas a las leyes de la tierra, todos los productos y recursos
naturales que posee los países, oro, plata, bronce, aluminio, hierro y toda
clase de piedras preciosas y minerales, todo recurso energético en sus diversos
insumos, que no produjo ningún ser humano. Todo es creación de Dios. A quien Dios
sostiene con su palabra poderosa, sustentando y renovando cada día la tierra,
con todos sus seres vivientes.
Sin que lo perciba mundialmente la humanidad.
Beneficiándose cada día sin ningún costo de todos estos beneficios.
Dios es justo y ha dado mucho tiempo, para que lo reconozcan como Dios, rey y
Señor. El redentor del mundo. Sin embargo han cambiado la gloria de Dios por
los hombres, y por los ídolos, le entregan a los ídolos lo que deberían darle a
Dios, agradecen al ídolo lo que deberían agradecerle a él. Por esto Dios
juzgará a la tierra con todos sus seres vivos, y aun así como dice el
Apocalipsis: Persistieron en su idolatría y nunca se arrepintieron de eso.
El Apocalipsis es claro en este juicio.
Primero los que no han creído en Jesús como Hijo de Dios, rey y Señor.
En su redención con su sangre. Los que no dejaron de adorar a los demonios, y
las imágenes, las cuales no pueden, ni oír, no ver, ni andar. Por eso
adulteraron sus creencia, creyendo en ídolos, y fornicando en pos de ellos,
fueron homicidas, hechiceros, agoreros, atracadores. Y nunca se arrepintieron
de sus maldades. Pusieron las obras de ellos antes que la obra de Dios,
prefieren ser sincretista, que adorar al Único Dios verdadero, en unidad con su
Hijo Eterno. No creyeron en su nombre. Formaron organizaciones eclesiásticas y
se rigen por sus dogmas humanas y no se rigen por la doctrina de las
escrituras.
Se ha dicho por diversos
medios: Que el tiempo es corto, sin
embargo, se está viviendo, sin importar el tiempo, ni que la vida tiene un
límite. Porque en cualquier momento morimos inevitablemente. Cada día que amanecemos con vida, debemos
darle gracias a Dios, por un día más de vida. Pero el orden divino no cambia:
Tanto el ser humano como todo lo creado, nace, se desarrolla, crece, se
reproduce y muere. Dios estableció ese ritmo universal. Así comprendió la
revelación de la escritura el apóstol Pablo cuando dijo: “De la manera que está
establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto se le
hará el juicio.” Hebreos 9: 27.
Por estas razones
comprendemos, por tanto, que: La muerte es inevitable. La
vida es incierta. Y El juicio es real. ¿Porqué? Porque todos morimos irremediablemente. No sabemos cuándo morimos,
y qué sucederá
después de la muerte. Dios es justo, actúa con justicia, y estableció leyes, que rigen al Universo. De igual forma
rigen la vida del hombre en la tierra. Pero estas leyes dejarán de ser
respaldada por Dios y la tierra quedará en rumbo de quien las dirige, así lo
han preferido, vivir a expensas de ellos. Así sucede, el mundo se resquebraja y
Dios dejará de sustentarlo y sostenerlo con su palabra. Para que se den cuenta
que él es el que rige la tierra no los hombres.
¿Cómo es esto?
Lamentablemente el hombre no
vive permanentemente en un tubo de ensayos. Vive porque nació una sola vez,
muere una sola vez, porque se le fue la vida. Nadie ha regresado de la muerte
reencarnado en otra persona, mucho menos en un animal, que no habla. No hay
escenas repetitivas, todas son únicas. La evolución es incierta, no hay marcas en el cuerpo del
rabo de animales.
No hay células más grandes
que otras, las mismas permanecen iguales en el cuerpo humano. No hay chispa que
traiga a la gente a la vida, mucho menos a la
muerte.
Si las leyes establecidas en
el Universo se
distorsionan, o dejan de funcionar, habrá un
caos cósmico. Y si el hombre en la tierra y en el mundo dejara de cumplir sus
leyes, habrá un caos en la sociedad, como base fundamental de la familia,
aumentaría la violencia, porque las intenciones del hombre continuamente
piensan el mal. No habría justicia, y el
que se porta justamente, lo involucran en el
mal.
Concluimos diciendo:
Que, dada la importancia, de
que el Universo está regido por leyes. Dios también, estableció leyes, para
regir la vida del hombre sobre la tierra. Las leyes no benefician como tal a
Dios. Benefician la vida del hombre en el planeta tierra. Sin ellas la vida sería un
caos.
Aplicándolo a nuestras
vidas:
No importa la riqueza, fama o fe: todos pasamos por la muerte. Es el único evento por el que
pasa el ser humano, sin que él pueda hacer
algo. De igual forma muere un feto, un bebé, un niño, que un adulto o un
viejo. Negar o esquivar la muerte no la detiene. La
Biblia lo llama: “establecido” algo que sucederá. Es inevitable, precisamente
porque el primer hombre Adán, no obedeció una palabra que era ley establecida
por Dios, y esta desobediencia pasó a todos los hombres, y todos morimos.
Reflexionemos en esto:
La muerte es inevitable. La vida es
incierta. El juicio es real.
Ahora, ¿qué culpa tengo yo de que Adán
haya pecado? Y por eso todos morimos. Ninguna, pero estás en un cuerpo de
muerte, generado por este primer hombre, quien se reprodujo y multiplicó hasta
lo último de la tierra.
Por esta misma razón, Dios establece su
pacto. Pacto que fue renovado reiteradas veces. Para devolver al hombre esta
vida perdida, por la desobediencia a su palabra. Y volver a darle vida. Pero
constantemente transgredieron su pacto. Y no cumplieron su ley. Por eso, a
pesar de no cumplir su ley. Últimamente hizo pacto con su Hijo. Pacto
irrevocable. Porque habían roto todas las veces su pacto hecho con un pueblo anteriormente.
Por esto, el único motivo de
peso que Dios tiene de hacer juicio; es por romper Israel y Judá su pacto, y a
las naciones por transgredir su ley. Porque si las personas, familias y las
naciones respetan su ley. ¿Porqué, no respetan la ley de Dios? Y todo enfoque
profético es de acuerdo con el pacto y su obediencia o su transgresión.
En este último pacto
que Dios hizo con su Hijo, con su cuerpo y su sangre, la de Jesús. Exige creer
en la obra que hizo su Hijo. Como único requisito para no hacer un juicio al
hombre. Ya que este ha roto su pacto de sus mandamientos y de su ley. Y su Hijo
la cumplió. Para devolver la vida perdida, por desobediencia a su palabra
y a su ley. Porque él es la vida.
¿Estás
dispuesto a aceptar, a cumplir lo establecido por Dios, en su voluntad? ¿De que
el juicio lo pasó su Hijo y no tu? ¿Para
librarte de la muerte eterna y obtener la vida? A través de su nombre.
Oremos:
Señor, perdóname por
haber transgredido tus mandamientos y leyes, acepto que la obra que hizo tu Hijo para librarme de la muerte es el único
requisito agradable ante ti, es lo único que tú me exiges, creer en él. Para
que yo no pase por el juicio que esta por suceder, y después de la muerte, y tú
me des la vida eterna en Jesús tu Hijo. Amén.