Hay puntos clave y definitivos que son irrevocables en un veredicto.
Cuando los testigos dicen, que tocaron, vieron, escucharon, indagaron, olieron.
Son testimonios veraces, dignos de creer, como es el caso de las personas implicadas en los hechos, de los escritos del evangelio por 4 personas diferentes. Mateo, Juan, marcos, y Lucas.
Pero que recogen los hechos verdaderos, y reflejan cómo fue escuchado, visto, tocado, como lo anunció el evangelista Juan.
Por otra parte, indagando los acontecimientos de las fuentes principales tal es el caso del doctor Lucas.
Tanto Mateo, como Marcos y Juan vieron y escucharon a Jesús, estuvieron a su lado paso a paso en todo lo que hizo.
Mientras Lucas fue a ellos para que le informaran todo lo sucedido, y aún más allá de los hechos.
Porque profundizó en la genealogía y en la cronología de Jesús.
Su estudio profundizó la verdad, porque dijo que era cierta.
En esta razón
escriben, hay tres aspectos significativos: Uno procedente del linaje de Judá,
dos… Hijo de Dios, como se lo expresó a David, tres… Hijo de Hombre como también le indica al
rey David. Mateo escribe para Israel, los judíos, explicando nace de la
descendencia de David, este de Abraham, hasta el rey Josias, del linaje de
Judá, como fue anunciado en las escrituras. De la descendencia de David, porque es el Hijo de Dios y es el rey de Israel
prometido. Juan confirma los hechos como Hijo de Dios, el principio, para la
nación de Israel, como escogido entre los pueblos, con pruebas indubitables de los hechos ocurridos. Con la voz del cielo qué escucho diciendo este es mi Hijo amado en quien tengo
complacencia, al momento del bautismo de Jesús. Hecho que se repite en la transfiguración de Jesús en el Getsemaní.
Mientras que Lucas se basa en la humanidad de Jesús como el Hombre perfecto,
para demostrar a los judíos a Israel, su procedencia humana del linaje de Judá.
Un cuarto aspecto recoge el evangelista Marco, para los romanos de la época,
como testimonio que sucedió precisamente en ese momento cuando se cumple la
profecía de Noé, que Dios engrandezca a Jafet,
siendo el imperio romano, hábito en las
tiendas o tierra de Sem, en Jerusalén, y Cam, los pueblos alrededores que le
sirvieron a Jafet. La descendencia de los hijos de Noé.
Por otra parte,
según la profecía de Isaías
53, escrita unos 700 años después de los
hechos ocurridos, su sacrificio expiatorio, ocurre en la misma semana de
celebración de la pascua, y de la fiesta de los panes sin levadura. En esta
semana se realizaba el acto Solemne del Sacrificio Expiatorio. Ordenado en la
ley. Estas fiestas eran una figura, una
representación de la obra que realmente hizo Jesús, el Hijo de Dios.
En esta razón, la
fecha en cuanto a la semana de celebración de estas tres fiestas, concuerdan
con los escritos del evangelio. Sucede la obra del sacrificio, pasión, muerte y
resurrección de Jesús en esta misma fecha de celebración de esta fiesta, es decir,
desde el 14 de abril al 21 de abril. Según el calendario lunar. Puede haber variaciones en nuestro calendario.
Los 7 días de las fiestas. Estas fiestas fueron anunciadas por Moisés. Escrito
en Éxodo 12, 27. También concuerda la hora en que muere Jesús, con la hora en
la que se hacía el sacrificio expiatorio según las Escrituras. Entre las dos
tardes, es decir: A las 3 de la tarde. Número 9,3.
Cuando llega el
momento de Jesús ofrecer su vida en Sacrificio de Expiación por el pecado. Jesús
anuncia dos días antes de la Pascua, que él tenía que padecer, según anunciaba
las profecías. El profeta Isaías reúne en detalles todo lo sucedido. En el capítulo 53 de Isaías como ya hemos
mencionado.
En este orden.
Jesús anuncia, él sería entregado para ser sacrificado, que tenía que padecer
por los ancianos, los escribas y los sumos sacerdotes. Tenía que morir y
resucitar al tercer día. Que en él se tenía que cumplir todo lo que anunciaron
las profecías. Sería despreciado entre
los hombres. Isaías 53,3. El profeta Ezequiel habla que fue despreciado como
rey. Ezequiel 21, 10.
En general, de
acuerdo con el evangelio concordando con las profecías cumplidas en la fecha.
Los acontecimientos suceden de esta manera. En el primer día comenzando la
celebración de las fiestas, sucede el cumplimiento de
la profecía de Zacarías 9, 9. Que anunciaba que el
rey entraría a Jerusalén, montado en un asno. En efecto el primer día de la
fiesta de Pascua, y la fiesta del pan sin levadura. Jesús entra a Jerusalén,
montado en un asno. Anunciando que su rey prometido ya estaba entre ellos, ya
había venido. La gente lo aclamó, y lo alabó
ese día. Diciendo: ¡Oh, Sana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
Juan 12, 15.
El segundo día,
Jesús frente al templo, anuncia la profecía sobre que sería destruido el templo de Jerusalén,
acontecimiento ocurrido en el año 70 de su era. A algunos discípulos que le
pronunciaban la hermosura de la construcción del templo, Jesús le indicó que este templo sería
destruido, pero en tres días lo resucitaría, refiriéndose
a la resurrección de su cuerpo. Para darles vida. Y
la esperanza de que ellos también resucitarán.
Este acontecimiento, después de Jesús resucitar, refleja la importancia de la
profecía de Ezequiel 37, en el valle de los huesos secos, donde Dios les
muestra la resurrección a los judíos en Israel.
El tercer día,
Jesús, entra al templo, cuando ve toda la mercadería que hacían, en el templo,
reprende a los cambistas, y volcó las mesas. Y dice escrito está, que mi casa será llamada
casa de oración, pero ustedes la han hecho cueva de ladrones. Así se cumplió lo
anunciado por el profeta Jeremías. 7, 11.
En el cuarto día,
Jesús lava los pies a sus discípulos en un momento decisivo para su partida de
la tierra, y ya sus discípulos no lo verían más, le lava los pies, porque era
el acto que se hacía en la
fuente de agua para entrar al lugar santo y santísimo. Los sacerdotes, debían lavarse las manos y los pies en la fuente de agua, en el
templo, para poder entrar al lugar santísimo, para que no mueran, según lo establece
la ley. Éxodo 30, 21. Jesús hace el acto de
purificación a sus discípulos como la fuente de agua viva. Ya él les había
purificado las manos, le faltaba los pies. Porque ellos tendrían que entrar a
su misma presencia por su Espíritu Santo al resucitar Jesús y el enviarles a su
Espíritu, al lugar santísimo que es Jesús. Como testimonio cuando Jesús muere
el velo del templo se rasgó y quedó
descubierto el lugar santísimo. Marcos 15, 38. Esta agua de purificación se
transformó en el buen vino, en la fiesta a la que acudió Jesús en Canaán. Y en la sangre
del nuevo pacto hecho con Jesús, derramada para el perdón de sus pecados. Por
eso lo que no comprenden que Jesús nos limpia de todo pecado, para entrar a la
misma presencia de Dios. Mueren. Éxodo 30:18 al 21. De esta forma Jesús le dice
a Pedro, sino dejes que te lavo, no tendrás
parte conmigo, claro porque el sacerdote que no se lavaba moría. Juan 13:8.
Luego ese mismo
día, pero sería el quinto día que comenzaba a las 6 de la tarde según el
calendario judío. Jesús prosigue celebrando la cena de la pascua y del pan sin levadura con sus
discípulos. En la cena de la Pascua, deseada por Jesús hacerla con sus
discípulos, hace el nuevo pacto. Pacto, que había sido profetizado por el
profeta Jeremías. Dios haría un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa
de Judá. Jeremías 31, 31. Jesús en esa noche de celebración de la Pascua, se lo
manifiesta a sus discípulos. Y hace el pacto. Mientras comían, tomó Jesús el
pan, y lo bendijo, lo partió, dio a sus discípulos, diciéndoles: Tomen, coman
todos; esto es mi cuerpo. Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio a
sus discípulos, diciendo: Beban de ella todos. Porque esto es mi sangre del
nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Les digo
que desde ahora no beberán más de este fruto de uva, hasta aquel día en que lo
beba de nuevo con ustedes en el reino de mi Padre. Mateo 26, 26-29. Entre tanto
Judas se acerca y moja en el plato de Jesús
pan, ya Jesús lo había advertido, que mojaba
el pan en su plato ese sería quien lo traicionaría. Marcos 14, 19 al 20. En esa
hora va y lo vende al sumo sacerdote Caifás. Mateo 26, 15. Jesús termina
cantando un Himno con sus discípulos y se va al Getsemaní. En el mismo día, en
la madrugada, Jesús se encontraba orando, y sus discípulos estaban con él. En
el Getsemaní o monte de los olivos. Jesús clama a su Padre que se haga su
voluntad, haciendo grandes ruegos, en ese momento, salían grandes gotas de
sudor de él, como gotas de sangre. También en ese día sucede la
transfiguración, donde ven sus discípulos a Moisés y a Elías. Entre tanto,
Jesús ora tomando la copa de sufrimiento, diciendo que se haga la voluntad del
padre y no la de él, unos ángeles lo
fortalecen, los discípulos duermen. Judas Iscariote se va acercando para
mostrar donde está Jesús a los guardias
romanos, los discípulos se despiertan con el ruido, llegan Judas besa a Jesús,
a quien atan y apresan, llevándolo al Sanedrín, el sumo sacerdote saliente Anás y al entrante Caifás. Lucas 22:47 a 53.
En este quinto día, después de recibir el beso
de traición, lo llevan al sanedrín. Y Pedro lo
niega tres veces. Todo ese día lo juzgan en el sanedrín. Los sumos sacerdotes
Anás Caifás, junto a los ancianos. Lo condenaron de Blasfemo de hacerse pasar
por Hijo de Dios. Las escrituras predicen que sería vendido, por 30 monedas de
plata. Según el profeta Zacarías 11, 12 al 13
En este y el
siguiente día se cumple la profecía de Isaías que habla que Jesús pasa por un
Juicio y por la cárcel. Isaías 53, 7, 8. Este juicio tuvo las bases legales de
culpabilidad, pena y condena. Los sumos sacerdotes Anás y Caifás, y los ancianos, lo declaran culpable y reo
de muerte. Pero para la época, estos no podían ejercer pena de muerte, como
condenado a muerte. Porque, las autoridades romanas eran las encargadas en la
época y a ellos se les quitó esta facultad.
Después de hacerle el juicio la entidad religiosa de su época. Y declararlo
culpable, lo llevan a Pilato, para que lo sentencien a la pena de muerte, y lo
condenen a crucifixión. Buscan argumentos para atestiguar falsamente ante las
autoridades de gobierno del imperio Romano.
Lo lleva ante Poncio Pilato para que lo sentencie a
muerte. Pilato lo interroga. Y le dice, no oyes cuántas cosas atestiguan contra ti. Pero Jesús callaba como
anunciaba la profecía de Isaías. Aunque responde cuando le pregunto Pilato
¿Eres tú rey? ¿Qué has hecho? Él dijo: mi
reino no es de este mundo, si fuese de este mundo mis servidores paliarían para
que yo no fuera entregado a los judíos. Respondió Pilato; entonces eres tú rey,
Él respondió tú lo has dicho, que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para
esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de
la verdad oye mí voz. Juan 18, 37.
Pilato no le haya cometido delito, y lo envía a
Herodes, por ser de la jurisdicción de Herodes. Herodes se alegró al verlo, y lo interroga, pero con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndolo de una ropa espléndida de rey, y los soldados le colocan una corona trenzada de
espinas, y lo abofetean burlándose del. Herodes lo remitió a Pilatos. Quien convoca al sanedrín y al pueblo. Mientras
Jesús queda encarcelado. Pilato piensa soltarlo, porque como de costumbre en la
fecha soltaba un preso.
Como Jesús no ha
hecho nada digno de muerte, le dijo al pueblo, lo soltaré después de castigarlo. Porque lo remití a Herodes y
tampoco le halló delito. Vean que lo he traído para que sepan que no he hallado
delito en él. Pero el pueblo, por instigación de los principales sacerdotes,
pide a Pilatos a gritos que suelten a Barrabás. Y que crucifiquen a Jesús.
Pilato, por miedo a una turba del pueblo, y sin poder hacer nada, se lava las
manos, en señal de no tener nada que ver con la muerte de un justo. Ya que había
ofrecido la opción de soltar un preso, y ellos
pidieron que le suelten a Barrabás. Pilato suelta al delincuente Barrabás, al
pueblo. Y después de mandar azotar a Jesús, lo entrega para su Crucifixión.
Lucas 23, 16-25.
En ese mismo día
sexto crucifican a Jesús, entre las dos tardes, aproximadamente a las 3 de la
tarde. Fue herido tres veces como anuncio Isaías 53. 4 al 8. La profecía de
Zacarias dice: Preguntarán: ¿Qué heridas son estas en tus manos? Él responderá:
Con ellas fui herido en casa de mis amigos. El Salmo 22:16, dice que horadaron
mis manos y mis pies. A Jesús le horadaron las manos y los pies. Zacarias 13:6.
Al morir lo hieren en un costado para ver si ha muerto. Según el evangelio de
Juan. Juan 19, 34.
A Jesús lo crucificaron al lado de dos ladrones.
Como dicen las profecías. Jeremías 48, 27,
Isaías 53, 9.
Cuando llega la
hora de su muerte. Jesús exclamó: ¡Consumado es! Que significa pagado en su
totalidad. Jesús le dice a su Padre, con esta expresión de ¡Consumado es! Está pagado en su totalidad, la deuda
que tenemos con Dios, por romper su pacto. Le dan hiel con vinagre, cuando dice
que tiene sed. Se cumple otra profecía. Luego Jesús entrega su Espíritu y
muere. Cumpliéndose el Salmo 69, 21.
Su cuerpo fue
bajado de la cruz, después que un guardia le clavó una espada en el costado
y ve que ya ha muerto. No le parten los huesos. Y se cumple el Salmo 34, 20
Luego, como ya se
acercaba la hora sexta. Ese viernes cuando Jesús muere, y como estaba para
comenzar el día de reposo. José de Arimatea un rico, después de pedir el cuerpo
a Poncio Pilato, lo baja de la cruz, lo envuelve en sábanas y lo coloca en un
sepulcro nuevo, que había mandado a cavar. Cumpliéndose la profecía con los
ricos fue en su muerte. Isaías 53, 9. Ese viernes, Jesús fue sepultado antes
de comenzar el día sabático. Lucas 23, 50-56. Luego, según nos indica la
Biblia. Jesús baja, a los lugares más bajos de la tierra. Y trae consigo la
cautividad. Que son todos los que durmieron en la esperanza de la promesa de
salvación. Se presenta ante ellos, durante tres días. Cumpliéndose el Salmo 68,
18.
El profeta
Isaías, Ezequiel, Oseas, hablan de la resurrección del rey, del Hijo de Dios.
Oseas dice, que en tres días lo resucitará. Jesús también se los dijo a sus
discípulos. Después de estar 3 días bajo la tierra, resucita el primer día de
la semana. Que, en el calendario judío, es el domingo. El viernes cuando muere
antes de la 6 de la tarde es un día. El sábado comenzaba a las 6 de la tarde,
terminaba a las 6 de la tarde, pasadas 24 horas. Es el segundo día. El tercer día, es el primer
día de la semana, seria lunes para los judíos, domingo para nosotros. Que
comenzó a las 6 de la tarde. Serían tres días.
Las mujeres van
temprano, después del día de reposo, a llevar especies aromáticas, para ungir. Es decir; el domingo, o lunes
para los judíos. Encontraron la piedra removida. Ya había sucedido un gran
terremoto. Allí en ese lugar del sepulcro, estaba un ángel y les dice a las
mujeres: ¿A quién buscan?, ¡A Jesús de Nazaret!, ¿El que fue crucificado?, ¡No
está aquí!, ¡ha resucitado!
Jesús va al Padre
a ser glorificado y regresa, con un cuerpo glorificado. Y se presenta a sus
discípulos, cuando él regresa. Ellos estaban todos reunidos.
También se cumple
la profecía de que muchos cuerpos de muertos resucitan. Ezequiel 37, 12. Por tanto, profetiza, y diles, así ha dicho
Jehová el Señor: Mira, pueblo mío, yo abro sus sepulcros. Saldrán de su
sepultura, y los traeré a la tierra de Israel. Cuando Jesús muere, los sepulcros se abrieron, y muchos
cuerpos de santos, que ya habían muerto, volvieron a vivir. Según nos indica
Mateo 27, 52.